La perfeccion parece inalcanzable, pero paso a paso, se puede alcanzar

lunes, 4 de abril de 2011


Si pudiera tenerte para toda la vida, seria la persona más feliz jamás vista. Si pudieras quedarte más tiempo del que te has quedado, si pudiéramos cada tarde pasear juntos, si pudiéramos cada mañana despertarnos juntos, si pudiera todos los días darte un beso, entonces podría decir que esa realidad seria como un sueño, el sueño perfecto. Pero cada día que paso junto a ti, es como ese sueño, todos los días que estas junto a mí, todos los días que hemos reído, todos los días que hemos llorado, todos en los que he sido la persona más feliz del mundo, todos estos quedaran gravados, serán como el sueño perfecto, mi sueño perfecto, el que hemos construido los dos poco a poco, paso a paso. Daria tantas cosas para que te quedaras junto a mí, en este pequeño pueblo, un pueble que tal vez no salga ni en los mapas, pero en el cual vivimos nuestros días perfectos. Volverás pronto, lo sé, pero no puedo evitar sentirme sola si tú no estás, no puedo evitar llorar, tropezar al andar, querer no salir de la cama los jueves a primera hora. No sabes cuánto te añoro, añoro todos y cada uno de los momentos que pasamos juntos. Recuerdos gravados, en los que sin darme cuenta sonrío al recordarlos, sonrío como una imbécil, me encantan esos momentos (L).  No quiero que esto suene a despedida, ya que como te dije, no creo en las despedidas, y menos en despedirme de ti, porque tengo la esperanza, y sé que estoy en lo cierto, de que pronto estarás aquí, junto a mí, junto a todos. Lo que construimos paso a paso, juntos, todos eso, no se borrara, no se ira, servirá para el futuro, para un futuro juntos. Y sé que no harás ninguna bobería, de la que después puedas arrepentirte, porque sabes que aquí, en este pueblo están las personas que más te quieren y mas te conocen en todo el mundo, y aunque no te lo creas, se te echa tantísimo en falta, que el pueblo parece vacio sin ti, las calles han perdido su color. El instituto, ya no es lo que era, ya no me divierte, no sonrío mientras estoy en clase. Las tardes, son en las que más te añoro, ya no son tan dulces sin ti, ya no me gusta ir a andar por esos caminos sola. Incluso en las clases de religión te noto a faltar. Ya no es lo mismo des de que te fuiste. Cari, te quiero y lo sabes mejor que nadie, y que vamos a estar juntos dentro de nada, ya lo veras, se que esta vez tengo razón. Te quiero. (LL)